Edición en vinilo LP, con descarga digital incluida.
El debut homónimo de Cigarettes After Sex es una obra de atmósferas hipnóticas y romanticismo difuso, donde Greg Gonzalez despliega su talento para crear escenas emocionales que parecen fragmentos de una película en cámara lenta.
Desde la apertura con “K.”, un relato de amor incipiente narrado con delicadeza y guitarras cristalinas, hasta la etérea “Each Time You Fall in Love”, que evoca la melancolía suspendida del universo sonoro de Angelo Badalamenti y Twin Peaks, el disco mantiene un tono de ensueño, sensualidad y vulnerabilidad.
Canciones como “Sunsetz” y “Sweet” muestran la habilidad de Gonzalez para tejer instantáneas románticas y melancólicas en melodías que perduran como recuerdos de amores pasados, sostenidas por su voz cálida y envolvente. En “Flash” y “Opera House”, la banda crea pequeñas películas en sonido, con ecos cinematográficos —incluso referencias a Fitzcarraldo—, explorando la pasión, el deseo y la fragilidad con una sensibilidad casi táctil.
El cierre, “Young & Dumb”, combina un swing retro-romántico con un tono irónico y nostálgico, dejando una enseñanza simple pero perfecta:
“Manejá hasta la playa con esta canción en repetición.”Fiel a su estética íntima, el grupo —Greg Gonzalez, Randy Miller (bajo), Jacob Tomsky (batería) y Phillip Tubbs (teclados)— rechazó los estudios tradicionales. Grabaron la mayor parte del álbum en tres días en The Sweatshop, Bushwick, capturando su esencia minimalista con un solo micrófono, inspirados en The Trinity Session de Cowboy Junkies.
El resultado es un disco hipnótico, cinematográfico y profundamente humano, un refugio para quienes aún creen que la melancolía puede ser hermosa y que el amor, incluso cuando duele, sigue mereciendo una canción.
$90.000,00
Precio final: $72.000,00
SIN STOCK
Edición en vinilo LP, con descarga digital incluida.
El debut homónimo de Cigarettes After Sex es una obra de atmósferas hipnóticas y romanticismo difuso, donde Greg Gonzalez despliega su talento para crear escenas emocionales que parecen fragmentos de una película en cámara lenta.
Desde la apertura con “K.”, un relato de amor incipiente narrado con delicadeza y guitarras cristalinas, hasta la etérea “Each Time You Fall in Love”, que evoca la melancolía suspendida del universo sonoro de Angelo Badalamenti y Twin Peaks, el disco mantiene un tono de ensueño, sensualidad y vulnerabilidad.
Canciones como “Sunsetz” y “Sweet” muestran la habilidad de Gonzalez para tejer instantáneas románticas y melancólicas en melodías que perduran como recuerdos de amores pasados, sostenidas por su voz cálida y envolvente. En “Flash” y “Opera House”, la banda crea pequeñas películas en sonido, con ecos cinematográficos —incluso referencias a Fitzcarraldo—, explorando la pasión, el deseo y la fragilidad con una sensibilidad casi táctil.
El cierre, “Young & Dumb”, combina un swing retro-romántico con un tono irónico y nostálgico, dejando una enseñanza simple pero perfecta:
“Manejá hasta la playa con esta canción en repetición.”Fiel a su estética íntima, el grupo —Greg Gonzalez, Randy Miller (bajo), Jacob Tomsky (batería) y Phillip Tubbs (teclados)— rechazó los estudios tradicionales. Grabaron la mayor parte del álbum en tres días en The Sweatshop, Bushwick, capturando su esencia minimalista con un solo micrófono, inspirados en The Trinity Session de Cowboy Junkies.
El resultado es un disco hipnótico, cinematográfico y profundamente humano, un refugio para quienes aún creen que la melancolía puede ser hermosa y que el amor, incluso cuando duele, sigue mereciendo una canción.